La música del viento

Photo by María Vera

Photo by Alejandra Marrero


Ella solo quiere bailar,
no pensar.
Sentir que el horizonte
se alarga más allá de sus extremidades.
Liberarse en cada movimiento,
fluir con la música del viento.

Volver a posarse en el suelo con firmeza,
guardando el equilibrio, como los árboles.
Doblándose, estirándose,
meciéndose flexible,
con las raíces bien puestas en el suelo.

Es la mente
la que vuela con sus piernas en cada paso.
Concentrada,
sostenida por la caricia del aire,
alcanzando con los brazos el cielo.

Siguiendo ese latido que va en aumento,
desde la serenidad hasta el amor más profundo.
Sentimiento que surge naturalmente,
puro instinto.
Baile: identidad, ser.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *